El Carácter de un Sādhu

 Por Su Divina Gracia, Om Viṣṇupād

Śrīla Bhakti Nirmal Āchārya Mahārāj

18 de Diciembre 2010

 

 

 Un sādhu debe ser humilde, tolerante y dar honor a los demás:

 

tṛṇād api sunīchena taror iva sahiṣṇunā

amāninā mānadena kīrtanīyaḥ sadā hariḥ

(Śrī Chaitanya-charitāmṛta: Ādi-līlā, 6.239)

 

“Aquel que es más humilde que una brizna de hierba, más tolerante que un árbol y que da el debido honor a los demás sin desearlo para sí mismo, está calificado para cantar siempre el Santo Nombre de Kṛṣṇa.”

 

Una vez, un sādhu estaba sentado en la orilla del Ganges, y vio que un escorpión iba hacia el Ganges, donde era seguro que moriría. Él cogió al escorpión y lo puso en un lugar seguro. Mientras lo hacía, el escorpión lo picó. Pronto comenzó a moverse de nuevo hacia el Ganges, así que el sādhu lo recogió y lo puso en un lugar seguro de nuevo. Esto se repitió muchas veces, tal vez diez o doce veces, y cada vez que el sādhu lo hacía el escorpión lo picaba.

 

Un hombre, al ver esto, pensó: “¿Qué está pasando allí? ¿Este sādhu está loco? ¿Qué está haciendo?”. Se acercó al sādhu y le preguntó: “¡Oh sādhu! ¿Qué estás haciendo? ¿Has perdido la cabeza? Salvas a este insecto de la muerte, este te pica, pero aun así, una y otra vez, sigues salvándolo. ¡¿Qué es esto?!”. El sādhu le respondió al hombre, “Mi carácter es proteger a los que van en un camino equivocado. ¿Por qué debo cambiar mi carácter si éste escorpión no puede cambiar su carácter?”.

 

Es necesario tener esta cualidad: alguien puede hacer algo incorrecto, pero aun así debemos corregirlo.

 

También he oído otra historia. Había un sādhu que iba todos los días a bañarse en el Ganges después de los maṅgal ārati (adoración de la mañana). Una vez, cuando el sādhu terminó su baño, un chico travieso de esa área le lanzó estiércol de vaca. El sādhu tuvo que bañarse de nuevo. Cuando terminó de bañarse por segunda vez, el muchacho le arrojó un poco de barro y el sādhu tuvo que bañarse de nuevo. Una y otra vez, el chico seguía perturbando al sādhu: él le lanzó estiércol de monos, de perros, e incluso heces humanas, y cada vez, el sādhu iba a bañarse de nuevo. El niño pudo ver que el sādhu no decía nada, sólo iba silenciosamente a bañarse de nuevo, entonces, finalmente el muchacho le gritó: “¡Pero ¿por qué?! ¿Por qué no estás enojado? ¡¿Por qué no me dices nada?! ¡Te he molestado muchas veces, pero sólo vas a bañarte una y otra vez!”.

 

-“Tú no me molestas. En realidad, me haces un bien”.

 

-“¡¿Qué?!”.

 

-“Todos los días tomo un solo baño, pero hoy tuve que bañarme diez veces. Hoy, en un solo día, obtuve diez veces más sukṛti. Este es mi beneficio”.

 

¿Pueden ver? Este es un ejemplo de tolerancia.

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Publicado en Inglés en: http://scsmathinternational.com/guidance/2010/SAchM-101218-SadhusCharacter.php

 Traducción: Mohita Kṛṣṇa Dās

Corrección: Rohini Nandana Dās

                     Ānanda Kṛṣṇa Dās

 

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