Por Su Divina Gracia, Om Visnupad
Srila Bhakti Nirmal Acharya Maharaj
Kadigachha, Inauguración del templo del Señor Siva,
5 de marzo de 2019, mañana, parte 7 de 14
Al caer en este mundo material, hemos olvidado al Señor. ¿Por qué siempre lo olvidamos? Solo hay pocas personas en este mundo que cantan el Santo Nombre del Señor, que están llamando al Señor; la mayoría de la gente ni siquiera piensa en Dios. ¿Por qué? Porque así es el juego de Maya.
Si pones una barra de hierro en el fuego y la dejas allí por algún tiempo, se pondrá al rojo vivo. No podrás tocarla – tendrás que usar un paño para poder sostenerla; y si tocas el extremo de la barra con otro paño, la barra lo quemará (o si la tocas con el cuerpo de alguien, quemará el cuerpo). Antes de eso, si tocabas la barra, la barra no te quemaba, entonces, ¿de dónde obtiene este poder para quemar? Del fuego.
Maya Devi funciona de la misma manera. Maya es creada por el Señor Supremo. Obteniendo su poder del Señor, Maya nos mantiene (a todos los que vivimos en este mundo) alejados del Señor. Nos convierte en sus sirvientes y sirvientas, por lo que terminamos sirviéndola. Vivimos dentro de la conciencia de Maya. No vivimos dentro de la conciencia de Dios.
Siempre pensamos: 'Mi hijo', 'Mi esposa', 'Mi familia' – ¿cuánto tiempo van a estar contigo? Puedes vivir con tu familia durante cincuenta años, sesenta años, setenta años, no más que eso. Así que, esta es una relación de solo unos sesenta años; después de eso, tendrás que dejar a toda tu supuesta familia. Este corto período no es nada comparado con todos los millones y millones de vidas que ya hemos atravesado.
En alguna vida, nacimos como perros; en alguna vida, nacimos como algún mineral de hierro; en alguna vida nacimos como cabras... Cambiamos nuestros cuerpos de la misma manera que cambiamos nuestra ropa. Por ejemplo, hoy estoy usando estas ropas, o ustedes están usando sus saris hoy, pero mañana no usaremos estas mismas ropas – lavaremos nuestra ropa y usaremos algo más. Cambiamos nuestros cuerpos de la misma manera. Vida tras vida obtenemos diferentes cuerpos.
Cuando 'morimos', nuestras almas dejan nuestros cuerpos y obtienen nuevos cuerpos. Cuando el alma muere, sufre en el cuerpo porque el cuerpo no puede respirar, por lo que a menudo comienza a convulsionar. Esto es incluso más doloroso que el nacimiento.
Cuando estábamos en el vientre de nuestras madres, padecimos un sufrimiento infernal. La madre come todo tipo de cosas, y el bebé en el vientre tiene que sufrir mucho comiendo las mismas cosas; y también hay insectos parecidos a gusanos dentro del vientre que muerden al bebé. No solo eso, el bebé también tiene que vivir con la cabeza hacia abajo y las piernas hacia arriba.
Sufriendo de esta manera de forma intolerable, el alma comienza a clamar al Señor: '¡Oh Señor! ¡Ya no puedo quedarme aquí! ¡Déjame salir!' En ese momento, le prometemos a Dios: 'Veré Tu Deidad con mis ojos, Te serviré con mis manos', pero una vez que nacemos, nos vemos rodeados por nuestras madres, padres, abuelos, tías y tíos y olvidamos por completo nuestra promesa y a Dios.
Pero si, por la misericordia de los sadhus, gurus y Vaisnavas, por la misericordia del Señor, obtenemos algo de sadhu-sanga Sādhu-saṅga: El consuelo de nuestra vida y nuestra fortuna son Sus devotos, y Krishna dice: Mad bhaktānāṁ cha ye bhaktāḥ: “Aquel que es un sirviente de Mi sirviente es Mi verdadero sirviente”. Sādhu-saṅga, la asociación con los santos, es lo más importante y valioso para nosotros. Para hacer nuestro avance y progreso hacia el infinito, nuestra asociación es nuestra guía; es de suma importancia. (entramos en contacto con un santo), si podemos hacer algún servicio al Señor, entonces obtendremos el beneficio supremo. Así que, por favor, no olviden al Señor.
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Publicado originalmente en inglés en: Pathological Forgetfulness





