Sacando un Boleto Sin Retorno

Por Su Divina Gracia, Om Viṣṇupād
Śrīla Bhakti Nirmal Āchārya Mahārāj
Caracas, Venezuela
23 de Septiembre 2009

Cuando Gurudev, nuestro Guru Mahārāj (Śrīla B.S. Govinda Dev-Goswāmī Mahārāj), llegó y se unió a la Misión, todos los hermanos espirituales de Śrīla Śrīdhar Mahārāj iban a predicar; en ese momento Gurudev solía jugar al fútbol durante el día y tocar mridanga por la noche. Los devotos le preguntaron: "¿Quieres unirte a nuestra misión? ¿Puedes venir con nosotros hoy?" Gurudev respondió: "Sí. Si me llevan hoy, puedo ir." Y él vino aquí.

Pocos días después de eso, la madre de Gurudev con sus dos hermanos (uno tenía cuatro años, y el otro tenía siete años) llegó al Math para llevarlo de regreso. La madre de Gurudev lo jalaba en una dirección, y Gurudev, se agarraba de unas rejas de una ventana, tirando en la otra dirección. Al oír el ruido, Śrīla Śrīdhar Mahārāj vino y le dijo:

"Su hijo no quiere ir. Déjelo." Llorando, ella explicó que no tenía un marido (que había fallecido en ese momento) y su ingreso era sólo veinte rupias al mes.

"Entonces, ¿para qué está llevándose a su hijo?" respondió Śrīla Śrīdhar Mahārāj.

"Él es el único miembro de mi familia que puede trabajar!"

"Está bien, voy a enviarle el dinero que él gana por mes."

Luego, unos días más tarde, un automóvil con muchos gundas vino del pueblo de Gurudev, Bamunpara - ellos vinieron a llevárselo. Gurudev estaba montando una bicicleta, y todos los gundas lo atraparon y querían ponerlo a la fuerza dentro del automóvil. Gurudev comenzó a gritar y un hombre del lugar, de Nabadwīp llegó allí. Gurudev dijo, "Estas personas quieren llevarme a la fuerza!" Todos llegaron al templo de Śrīla Śrīdhar Mahārāj y Śrīla Śrīdhar Mahārāj les preguntó a esos hombres,

"¿Por qué están llevándose a este muchacho?"

"Él es un chico de nuestro pueblo! Queremos llevarlo de regreso."

"Pero él no quiere ir."

"Es mejor si sirve a sus padres que servir a un Guru o a Dios!"

"Está bien, quédense aquí por tres días. Si ustedes me pueden vencer durante estos tres días, se pueden llevar a su muchacho."

Tres días más tarde, todos ellos se escaparon...

Es necesario tener una fe muy fuerte y castidad: no importa qué problema pueda venir en nuestra vida, pero no vamos a dejar la conciencia de Krishna.

También hay una historia de la época de Prabhupād Śrīla Bhakti Siddhānta Saraswatī Ṭhākur.

En la época en que el Chaitanya Math no se había hecho todavía, Prabhupād permanecía en una pequeña casa en Calcuta y daba conferencias allí. En ese momento, Śrīla Śrīdhar Mahārāj era un estudiante de Leyes. Él oyó una vez que algún sādhu, un santo, estaba dando muy buenas conferencias y empezó a ir allí todos los días. Se limitaba a sentarse y escuchar sin hacer ninguna pregunta. Cuando escuchó la conferencia de Prabhupād, pensó: "He oído muchas conferencias, he leído tantas escrituras, pero nunca he oído una conferencia así en mi vida."

En ese momento, la India estaba bajo el gobierno británico, y el encargado del templo pensó: "Este joven viene y se sienta en silencio, sin hacer ninguna pregunta - él sólo escucha la clase y desaparece. Tal vez que es un espía británico!" El encargado le dijo a Śrīla Śrīdhar Mahārāj que ya no venga más.

Śrīla Śrīdhar Mahārāj se fue. Él fue a Kali-ghat, a la rivera del Ganges y estaba sentado allí con tristeza, pensando: "¿Para qué voy allí? Yo no tengo ninguna necesidad de dinero, no tengo necesidad de nada. Sólo voy a escuchar la conferencia para mi propio beneficio espiritual. Pero ¿por qué ese hombre me dice que no vuelva?" Entonces, de repente pensó: "Incluso si el encargado del templo me pega con una escoba y me dice que ya no vaya, aun así tengo que ir."

Śrīla Prabhupād notó que Śrīla Śrīdhar Mahārāj (su nombre anterior era Ramendra) no vino de nuevo y les preguntó a los devotos, "¿Por qué ese chico Ramendra no vino hoy?" Los devotos tenían miedo del encargado (que era muy estricto), así que no le contaron que el encargado le había dicho que no venga. Trataron de fabricar alguna excusa, pero Prabhupād lo había comprendido. Él les dijo a todos, "Ese muchacho va a venir todos los días. No le digan a nadie que no venga. Deben permitir que él siempre venga."

Al día siguiente, Ramendra (Śrīla Śrīdhar Mahārāj) volvió, y Prabhupād le preguntó por qué no había llegado el día anterior. Śrīla Śrīdhar Mahārāj no le dijo el nombre de nadie, sólo dijo que algo había sucedido y que no pudo venir.

Este tipo de castidad es necesaria para la conciencia de Krishna.
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Traducido por: Mohita Krishna das
publicado originalmente en: http://scsmathinternational.com/guidance/2009/090923-CuttingNoReturnTick...

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