Servicio: Fe y Rendición

Por Su Divina Gracia, Om Viṣṇupād
Śrīla Bhakti Nirmal Āchārya Mahārāj
Hablando en línea con Venezuela y Colombia
Aniversario de la instalación de la Deidad en Caracas,
23 de Junio 2013

 

Pregunta: ¿Cómo podemos conseguir el entusiasmo para servir a nuestros hermanos espirituales? A veces sentimos entusiasmo para servir a la Deidad y al templo, pero no a los devotos.

 

Śrīla Āchārya Mahārāj: ¿Cómo y para qué van a hacerlo? Si un devoto jefe de familia no puede venir al templo, si vive muy lejos, ¿qué puedes hacer si vives en el templo? Si necesitan asociación deben venir al templo, escuchar la clase, hacer el servicio, etc.

 

En realidad, si alguien tiene la foto de Gurudev, la foto las Deidades en su casa, pueden adorarla ellos mismos, su casa se convierte en un templo. A pesar de que no puedan venir al templo, deben cocinar para las Deidades y tomar prasād. No todos los devotos lo están haciendo, pero es necesario.

 

Puedes ver algunos ejemplos de devotos casados que tampoco iban al templo. Por ejemplo, Mukunda y su esposa tenían una Deidad en su casa y servían a la Deidad cada día, cocinando, etc. Pero no creyeron que la Deidad en realidad tomó la comida. Un día, su hijo, Raghunandana, ofreció el bhoga a la Deidad y la Deidad lo comió, entonces lo creyeron. Ellos habían estado sirviendo a la Deidad durante tantos años, sin embargo no tenían fe en la Deidad, no creían que la Deidad podía comer.

 

En otros ejemplo encontramos que Gurudev contó la historia de Dhanur Dās y su esposa, discípulos de Ramanuja Āchārya, y cómo mantenían su vida familiar. Eran pobres, no tenía hijos, y también servían a las Deidades en su casa.

 

Todos los días iban pidiendo para colectar algo de bhoga: Dhanur Dās iba a una aldea y su esposa iba a otra. En el pueblo donde la esposa de Dhanur Dās iba, había un hombre malo que siempre la seguía. Quería tener una mala relación con ella. Él le decía: “¡Ven a mi casa! No tendrás que ir de casa en casa pidiendo nunca más, ¡puedo darte mucha comida, arroz, dhāl, verduras, subji! ¡Ven!” Cada día él la perturbada y le hablaba de esa manera, pero ella podía entender que el carácter del hombre no era bueno y se mantuvo excusándose: “Sí, sí, voy a ir, pero otro día. No te preocupes, voy a ir. Espera”. Ella respondía de esta manera y no hacía nada, su comportamiento era bueno.

 

Un día, ella le dijo a su marido: “Ve solo hoy. Tengo un poco de trabajo en la casa, tengo que lavar nuestras ropas. Ve tú a colectar, no voy a ir hoy”. Ella se quedó en casa y estaba haciendo la lavandería cuando de repente oyó un ruido que venía de afuera, alguien estaba llamando a la puerta. Ella pensó que podía ser el hombre malo, “¡Él sabe que mi marido se ha ido para colectar, quizás piensa que estoy sola en casa hoy! ¿Y si es él?” Ella tenía mucho miedo: “¿Qué voy a hacer ahora? ¿Debo abrir la puerta o no?”

 

Entonces pensó en su Guru, “Gurudev, tú me vas a proteger. Voy a abrir la puerta”. ¡Cuando abrió la puerta, vio a su Guru que estaba de pie y esperando en la puerta! Ella se sorprendió y de inmediato dijo: “¡Oh Gurudeva!, ¿cómo puedo servirte?” Ella le dio una vieja silla para sentarse y le trajo un poco de agua, “Gurudev, por favor toma un poco de agua, regreso en un momento, voy a traer algo de comida para ti”.

 

No había comida en la casa—nada—y ella no sabía a dónde ir para conseguir algo. De repente, recordó al hombre malo y cómo él siempre había estado invitándola y ofreciéndole comida. Ella decidió ir a su casa.

 

Ella llegó allí y dijo: “He venido”.

 

El hombre estaba tan feliz, “¡Has venido! Siéntate, siéntate. ¡Ven, quédate conmigo!”

 

“Sí, me quedaré, pero más tarde. Todos los días tú me prometías que si venía a tu casa se me darías mucha comida, etc. Mi Guru está en mi casa y él me está esperando ahora. Por favor, dame algo”.

 

El hombre estaba sorprendido, “¡Cuánto amor y cariño que le tiene a su Guru!” Él le dio muchas cosas pero no podía llevarlo todo sola a su casa. Ella le pidió: “¿Cómo voy a llevarlo todo sola? Tú me has dado tantas cosas. Por favor, ayúdame a llevarlas, ven conmigo a mi casa”.

 

Entonces, llegaron a la casa, la esposa de Dhanur Dās cortó un poco de fruta, se la dio a su Guru y le dijo al hombre: “Por favor espera, voy a cocinar ahora. Escucha algún Hari-kathā de mi Guru ahora y después toma prasād también”. Escuchó algún Hari-kathā, Kṛṣṇa-kathā, mientras ella estaba cocinando, y cuando él tomó prasādam su mente cambió, todo cambió en él a través de dicha asociación.

 

Esto se llama servicio al Guru. La esposa de Dhanur Dās ni siquiera pensó que podía meterse en problemas, ella pensó: “Mi Guru me protegerá”. Por lo tanto, la fe es necesaria. Cuando pierdes la fe, los problemas vienen. Todo depende de la fe.

 

Cuando Kṛṣṇa le explicó y le dijo tantas cosas a Arjuna, Arjuna dijo al final, “¡Yo no puedo hacerlo! Es imposible para mí hacer lo que Tú me has dicho”. Kṛṣṇa respondió: “¡Sí, tienes razón, no puedes hacerlo! Pero hay un proceso”. ¿Cuál es ese proceso?

 

দৈবী হেঽষা গুণময়ী মম মায়া দুরত্যয়া ।
মামেব যে প্রপদ্যন্তে মায়ামেতাং তরন্তি তে ॥

daivī hy eṣā guṇa-mayī
mama māyā duratyayā
mām eva ye prapadyante
māyām etāṁ taranti te
(Śrīmad Bhagavad-gītā, 7.14)

 

“Si te rindes a mí, entonces podrás hacerlo.”


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Publicado en Inglés en: http://scsmathinternational.com/…/130623-ServiceFaithAndSur…

Corrección y traducción: Mohita Kṛṣṇa Dās
Rohini Nandana Dās

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