Rama Ekadasi

Domingo, 4 Noviembre 2018 - 3:30am

Ayuno de granos, consulte con sus autoridades locales la fecha apropiada para el ayuno de acuerdo a su ubicación geográfica.

Recomendaciones de Srila Bhakti Sundar Govinda Dev-Goswami Maharaj para cumplir Ekadasi

(De una carta a Sripad Janardana Maharaj, 28 de Junio 1999)

En Ekadasi todas las frutas y raíces pueden ser tomadas, a excepción de la remolacha, zanahorias y tomate. Tampoco es bueno comer espinaca, col (repollo), ni lechuga. En ninguna parte se menciona el coliflor porque no existía en esos tiempos, pero vimos que Srīla Guru Maharaj lo permitió. También es aceptable la calabaza (auyama), calabacín y otras clases de calabaza. Después de todo, las raíces y las frutas son el estándar, así habrá que considerar lo que sea bueno. Sobre las especies en Ekadasi, Srila Guru Maharaj dijo: “raíz de jengibre, comino, pimienta negra ¡y nada más!”.

De hecho, en Ekadasi simplificaremos nuestra comida, no tomaremos ni mucha cantidad ni mucha variedad. Generalmente un subji, algo de tapioca, un poco de chana (queso fresco de leche) o leche, quizás algunas badam bhaja (nueces), y frutas. Ese es el estándar.

Tuyo afectuosamente

Swami B.S. Govinda

 

Historia:

Mahajara Yudhisthira dijo: Oh, Vanardana!. Oh, protector de todos los seres vivientes!, cuál es el nombre del Ekadasi que ocurre duran­te la quincena del mes de Kartika (Octubre Noviembre)?  Por favor dime este sagrado conocimiento.

El Supremo Señor dijo: Oh, león entre los Reyes!, por favor escu­cha. El Ekadasi que ocurrió durante el mes de Kartika es llamado Rama Ekadasi. Este es el más auspicioso de todos porque esto erra­dica todos los más grandes pecados y otorga pasaje a la morada espiritual. Yo voy a narrarte su historia y glorias a ti.

Había una vez un famoso Rey llamado Mucukunda que era muy amigo de el Señor Indra, el Rey del cielo, como también de el señor Yamaraja Varuna y Vibhisana el hermano piadoso del demonio Ravana. Mucukunda siempre hablaba la verdad y constantemente ren­día Servicio Devocional a mí.
Porque el gobernó de acuerdo a los principios religiosos, no había disturbios en su reino.

La hija de Mucukunda era llamada Candrabhaga, después un sa­grado rio y el Rey le dió en matrimonio a Sobhana, el hijo de Can­drasena. Un día Sobhana visitó en palacio a su suegro en el auspicioso día de ekadasi. Esta visita hizo que la esposa de Sobhana Candrabaga quedará ansiosa porque ella sabía que su esposo era muy débil físicamente e incapáz de hacer austeridad de un largo de Ekadasi.

Ella le dijo a él: Mi padre es muy estricto acerca de seguir Ekadasi. En Dasami, el día antes de Ekadasi, él toco un gran timbal y anunció que Nadie podría comer en Ekadasi el día del Señor Hari.

Cuando Sobhana escuchó el sonido del timbal le dijo a su espo­sa: Oh, hermosa Dama! qué podré hacer yo ahora? Por favor dime cómo yo puedo salvar mi vida y obedecer a las estrictas normas de tu padre al mismo tiempo.

Candrabhaga respondió: Mi querido esposo en la casa de mi padre nadie ni siquiera los elefantes y caballos, que hablar de seres humanos no comen en Ekadasi. Entonces ninguno de los animales son dados sus raciones de granos, hojas y hasta agua en Ekadasi, el día del Señor Hari. Así como puedes tu escapar de ayunar. Mi querido si tú puedes comer algo entonces podrás dejar esto. Ahora con firme convicción decide que hacer.

El pricipe Sobhana respondió: Yo he decidido ayunar en este sagrado día de ayuno. Sea cual sea mi destino, esto seguramente vendrá.

Decidiendo esto, Sobhana intentó ayunar en este Ekadasi pero él estuvo perturbado intolerablemente con excesiva hambre y sed. El sol se puso al Oeste y llegó la auspiciosa noche que hace a todos los vaisnavas muy felices.

Oh, Yudhisthira!, todos los devotos se satisfacen adorando al señor Hari y permanecen despiertos toda la noche, pero el príncipe no toleró tal esfuerzo. Cuando el sol vino en Duadasi Sobhana se murió.

El rey Mucukunda observó el funeral de su yerno ordenando una larga madera para su fuego pero él instruyó a su hija Candrabhaga no ir a la pira de su esposo. De ese modo Candrabhaga después de ejecutar todo el proceso de honor a su esposo continúo viviendo en la casa de su esposo.

El Señor KRSNA continuó: Oh, mejor de los Reyes!, Sobhana murio porque la observancia de Rama Ekadasi resultó facilitándole después de la muerte convertirse en un gobernador del Alto reino en el pico de la Montaña Mandaracala.

Este reino era igual que el de los semidioses muy elegantes sin límites de joyas en sus casas y edificios. Los pilares estaban hechos de Rubí con oro, piedras de diaman­tes en cada lugar. Al Rey Sobhana le adornaban hermosos brazaletes en su muñeca y brazos. El estaba servido por Gandhuarvas (cantantes celestiales) y Apsoras (bailarinas celestiales) verdaderamente él parecía un se­gundo Indra.

Un día un brahmana llamado Samasarma quien vivía en el reino de Mucukunda repentinamente fue al reino de Sobhana viajando a varios sitios de peregrinajes. El brahmana vió a Sabhana en todo su resplandor de gloria y pensó que él podía ser el yerno de su propio Rey, Mucukunda. Cuando Sobhana vió al brahmana acercándose el inmediatamente le dió la bienvenida. Después Sobhana le dió sus respetuosas reve­rencias. Él le preguntó al brahmana acerca de la salud y bienestar de su yerno, de su esposa y todos los residentes de la ciudad.

Somasarma respondió: Oh, rey!, todos los súbditos están bien en el reino de tu soberana Candrabhaga y tus otros miembros de la familia también están bien. Paz y prosperidad reinan en toda la tierra pero oh Rey yo estoy asombrado de encontrarte aquí. Por favor dime acerca de ti Nadie ha visto nunca esta hermosa ciudad cómo está. Dime cómo tu obtuviste esto?.

El Rey Sobhana dijo: Porque Yo observé Rama Ekadasi me dieron esta maravillosa ciudad para reinar. Pero por todo su esplendor es solo temporal. Mire usted, esto es solo una efímera ciudad. cómo puedo yo hacer su belleza y glorias permanentes?. Bondadosamente instrúyeme.

El brahmana le preguntó: Por qué está es este reino temporal y cómo puedo yo volverlo permanente? Por favor explícame esto a mí y cómo puedo yo tratar de ayudarte?.

Sobhana le respondió: porque ayuné en Ekadasi sin fe, este reino es impermanente. Ahora escucha como puede volverse permanente. Por favor retorna donde Candrabhaga la hermosa hija del Rey Mucukunda y dile de lo que me has visto y lo que entiendes de este lugar. Seguramente si tú le dices esto a ella, mi ciudad pronto se volverá permanente.

De esa forma, El brahmana retornó a su ciudad y le relató el entero episodio a Candrabhaga quien ambos estaban sorprendidos y contentos de escuchar las nuevas. Ella dijo: Oh, brahmana!, es esto un sueño que tú has visto o es real?.

Somasarma respondió: Oh, princesa!, Yo he visto a tu esposo cara a cara en su maravilloso reino como resultado de su práctica de Ekadasi. Pero él dice que su reino es inestable y podría llevárselo el aire en cualquier momento. De esa forma él espera que tú encuentres un camino para hacer esto permanente.

Candrabhaga dijo: Oh, sabio entre los brahmanas!, llévame a mi esposo, porque enormemente deseo verlo otra vez. Seguramente yo podré hacer su reino eterno con el mérito que yo he adquirido por ayunar en cada Ekadasi a través de mi vida. Por favor reúnenos otra vez.

Se dice que alguien que puede reunir a personas separadas obtiene muy grandes méritos.

Entonces el brahmana Somasarma llevó a Candrabhaga al refulgente reino de Sobhana. Antes de alcanzar esto, sin embargo, ellos se pararon a los pies de la Montaña Mandaracala en el sagrado asrama de Vamanadeva.

Después de escuchar su historia Vamanadeva canto himnos de los vedas y derramó agua a Candrabhaga. Por la influencia de los ritos del Rsi, el mérito que ella había ganado por ayunar por los muchos Ekadasis le concedió su cuerpo trascedental y con sus ojos estáticos maravillados Candrabhaga continuó su viaje.

Cuando Sobhana vió a su esposa acercándose a la Montaña Manda­racala estaba sobrecogido con alegría y con gran felicidad. Después de que ella llegó, él la sentó a su izquierda y ella le dijó: Oh, querido esposo!, por favor escucha algo que podría beneficiarte enormemente.

Desde que yo tenía ocho años de edad yo he ayunado regularmen­te y fielmente en cada Ekadasi. Si yo transfiero a tí todo el mérito que yo he acumulado, tu reino podría seguramente volverse permanente y su prosperidad podría crecer y crecer hasta que llegue la gran inundación.

El Señor KRSNA continuó: Oh, Yudhisthira!, de esta manera Can­drabhaga quien estaba bellamente decorada con los finos ornamentos y tenía un exquisito cuerpo trascendental, estaba contenta y feliz con su esposo. Por la potencia Rama Ekadasi, Sobhana encontró su reino en el pico de la colina Mandaracala capáz de llenar todos sus deseos y concederle felicidad como la vaca Kamadhenu, la vaca que satisface todos los de deseos.

Oh, el mejor de los Reyes!, Yo te he narrado las glorias de Rama Ekadasi. Quienquiera que observa el sagrado Ekadasi durante la brillan­te y oscura quincena de cada mes es indudablemente librado de las reacciones de los pecados de matar a un brahama. Uno no podría diferenciar entre los Ekadasis entre la brillante y oscura parte del mes. Como nosotros hemos visto, ambos pueden otorgar placer en este mundo y liberar hasta el más grande pecador y a las almas caídas. Justo como las negras y blancas vacas dan leche de igual cali­dad los Ekadasis de la obscura quincena y de la brillante quincena otorgan el mismo gran grado de mérito y generalmente liberan a uno del ciclo de nacimiento y muerte.



Cualquiera que simplemente escucha las glorias de este sagrado día Roma Ekadasi es librado de toda clase de pecados y obtiene la Suprema morada del Señor.

De ese modo termina la narración de las glorias de Kartika KRSNA Ekadasi o Rama Ekadasi de Brahma vaivarta Purana.

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